Perú
29 de Abril de 2026

“La minería ilegal es el narcotráfico de los 80”: el desafío estructural que atraviesa a Perú en la antesala de proEXPLO 2026

En la previa de PROEXPLO 2026, Gustavo de Vinatea, gerente general del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú, trazó un diagnóstico directo sobre el presente de la industria: oportunidades históricas en exploración, pero también desafíos críticos como la minería ilegal y la necesidad de una política de Estado de largo plazo.
“La minería ilegal es el narcotráfico de los 80”: el desafío estructural que atraviesa a Perú en la antesala de proEXPLO 2026

Con una nueva edición que promete récord de participación, mayor escala y una fuerte apuesta técnica, proEXPLO 2026 busca consolidarse como el espacio donde se discute el futuro de la exploración minera en la región.

Un contexto global que empuja la exploración

El punto de partida es claro: la transición energética está redefiniendo la demanda de minerales.

“El cobre es el nuevo petróleo del mundo”, afirmó De Vinatea, al destacar el rol estratégico que tendrá este recurso en las próximas décadas.

En ese escenario, Perú parte con una ventaja estructural: cuenta con la segunda mayor reserva de cobre a nivel global y produce 11 de los 17 minerales críticos, lo que abre una ventana concreta para atraer inversiones y acelerar el desarrollo de nuevos proyectos.

Los números acompañan esa expectativa. La inversión en exploración alcanzó los 700 millones de dólares el último año —con un crecimiento del 20%— y el objetivo es escalar hasta los 1.000 millones en el corto plazo.

El desafío pendiente: volver a descubrir

A pesar del potencial, la exploración enfrenta una deuda estructural.

Según explicó De Vinatea, la última gran inauguración greenfield en Perú fue en 2018, lo que evidencia la necesidad urgente de reactivar la generación de nuevos proyectos.

En ese marco, proEXPLO 2026 se plantea como una herramienta concreta para repotenciar la exploración, generar conocimiento técnico y conectar a los actores que pueden dinamizar la inversión.

Modelo de desarrollo y política minera a largo plazo

Consultado sobre referencias internacionales, De Vinatea fue claro:

El modelo a seguir es Australia.

Desde el Instituto, se viene trabajando junto al gobierno peruano en el diseño de una política minera al 2050, que combine inversión pública y privada para desarrollar territorios en torno a los yacimientos.

La lógica es clara: no se trata solo de extraer recursos, sino de generar desarrollo económico sostenido.

Licencia social: de la confrontación a la negociación

Uno de los cambios más relevantes de las últimas décadas tiene que ver con la relación entre minería y comunidades.

Según De Vinatea, el sector ha evolucionado significativamente:

En los últimos 30 años, la minería peruana pasó de esquemas de confrontación a modelos de mayor articulación y alianza con las comunidades.

En esa línea, el lanzamiento del Congreso Internacional de Gestión Social y Sostenibilidad —previsto para agosto— busca consolidar y compartir buenas prácticas en este campo, cada vez más determinante para la viabilidad de los proyectos.

Minería ilegal: el gran problema estructural

El punto más contundente de la entrevista llegó al abordar la minería ilegal.

“La minería ilegal es el narcotráfico de los 80”, afirmó De Vinatea, al dimensionar el nivel de impacto económico, social y político del fenómeno.

Según explicó, se trata de una actividad que mueve alrededor de 10.000 millones de dólares al año, con capacidad de influir incluso en procesos electorales.

Frente a este escenario, el Instituto propone una estrategia dual:

  • Una ley MAPE que incentive la formalización de la minería pequeña y artesanal
  • Una política estatal firme de persecución penal contra la minería criminal

El objetivo es claro: separar la actividad productiva que puede integrarse al sistema formal de aquellas estructuras ilegales que operan con lógica delictiva.

ProExplo como plataforma para el debate y la acción

En este contexto, proEXPLO 2026 —con inauguración el 3 de mayo y jornadas principales del 4 al 6— se posiciona como un espacio clave para discutir estos desafíos.

La agenda combinará exploración técnica, innovación, inversión y debates sobre regulación, en un momento donde la coyuntura global vuelve a poner a los minerales críticos en el centro de la escena.

“La transición energética y el interés por minerales críticos van a marcar la agenda”, resumió De Vinatea.

La pregunta que deja abierta para el evento

Antes de cerrar, el propio De Vinatea planteó un interrogante que atraviesa toda la discusión y que funcionará como eje implícito del evento:

¿Por qué todavía vale la pena invertir en Perú?

Una pregunta que proEXPLO 2026 buscará responder desde la geología, la inversión y la política minera.


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