La medida de suspensión responde a acciones de bloqueo que, según el general de la Policía Nacional de Perú (PNP), Eloy Lara Bendezú, jefe de la Dirtepol Pasco, incluyeron la destrucción de cámaras de seguridad y accesorios de agua potable en las instalaciones. El general calificó estos actos como "delito de extorsión" y aseguró que se procederá a denunciar a los responsables por el bloqueo de las vías. A pesar de la interrupción, Nexa, que tiene una capitalización de mercado de US$649 millones, continúa con las labores críticas de seguridad y mantenimiento.
El Complejo Cerro Pasco, donde se encuentran ambas minas, produce alrededor de 1,2 kilotoneladas de zinc por semana. Nexa opera cuatro minas subterráneas, dos en Perú y dos en Brasil, una mina a cielo abierto en Perú y tres fundiciones entre ambos países. En un comunicado, la minera informó que, a pesar de la situación, retomó la plena capacidad operativa de su fundición de Cajamarquilla tras el levantamiento de una huelga sindical de tres días.
Estos acontecimientos reflejan los desafíos operativos y de mercado que enfrenta la compañía. Recientemente, Morgan Stanley redujo la calificación de las acciones de Nexa y recortó su precio objetivo, argumentando una expectativa menos favorable para los precios del zinc. La capacidad de Nexa para gestionar simultáneamente estos retos sociales y las fluctuaciones del mercado será clave para mantener la confianza de los inversores y asegurar la continuidad de sus operaciones en la región.
Fuente: Latinmining con información de Rumbo Minero