La minera canadiense McEwen Copper ha modificado su adhesión al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), unificando las dos fases previstas para el proyecto de cobre Los Azules, uno de los desarrollos cupríferos más grandes del mundo en recursos. La compañía ahora busca la aprobación por un Vehículo de Proyecto Único (VPU) que contempla una inversión total de US2.672millones, con una segunda fase de US$2.445 millones para la construcción y operación.
Esta readecuación y actualización de la factibilidad del proyecto, ubicada a 80 kilómetros de Calingasta, permitirá al gobierno evaluar una inversión millonaria en cobre que podría ser respondida en agosto o septiembre, tras el análisis de más de diez organismos estatales. De aprobarse, Los Azules, el primer proyecto de cobre a cielo abierto en presentarse bajo el RIGI, obtendrá beneficios impositivos cruciales como la reducción del impuesto a las Ganancias, eliminación de retenciones a las exportaciones a partir del tercer año, amortización acelerada de inversiones, estabilidad fiscal por 30 años y acceso libre al mercado cambiario, pudiendo girar el 100% de sus divisas al exterior.
Con una Decisión Final de Inversión (FID) estimada en los próximos 12 meses, McEwen Copper proyecta iniciar la construcción en 2026, con picos de inversión en 2027 y 2028, para comenzar la producción a fines de 2029 o principios de 2030. La mina tiene una vida útil proyectada de 27 años, con una producción promedio de 322 millones de libras de cátodos de cobre anuales. Los Azules se distingue por producir cátodos y no concentrado de cobre, lo que permite un proceso de industrialización local. La empresa ya cuenta con la aprobación del informe de impacto ambiental y busca socios estratégicos globales, incluyendo fondos de Japón y países europeos, consolidando su compromiso con un proyecto que busca abastecer el mercado interno y apalancar la industria argentina a largo plazo.
Fuente: Latinmining con información de Econojournal