BHP atraviesa una reconfiguración estratégica tras confirmar un sobrecosto de US$ 1.700 millones en la fase inicial de su proyecto de potasa Jansen 1 en Canadá. El incremento llevó el costo total a US$ 7.400 millones y retrasó la puesta en marcha hasta mediados de 2027.
La compañía evalúa ahora una planificación más eficiente para Jansen 2, que mantiene un presupuesto preliminar de US$ 4.900 millones, aunque sujeto a revisión. Ambos desarrollos son centrales en la decisión de posicionarse con fuerza en potasa, un mineral crítico para el futuro agrícola global.
En paralelo, BHP acelera su ofensiva cuprífera. En Escondida, la minera consiguió la aprobación para expandir Laguna Seca y avanza con la DIA para una nueva concentradora. En Argentina, el distrito Vicuña (que incluye proyectos como Josemaría y Filo del Sol) aparece como uno de los polos de crecimiento más relevantes, especialmente bajo el marco del RIGI.
A estas apuestas se suman operaciones en Estados Unidos a través del proyecto Resolution, parte del pipeline cuprífero estratégico para las próximas décadas.
Para BHP, la hoja de ruta es clara: reducir incertidumbre en potasa, reforzar su dominio en cobre y mantener disciplina operativa en regiones donde ve ventajas competitivas sostenidas.
Fuente: Latinmining con información de Mineria y Desarrollo