NGEx Minerals comenzó a trasladar el conocimiento acumulado durante las sucesivas campañas de perforación de Lunahuasi hacia una cuestión determinante para el futuro del proyecto: entender cómo responde su mineralización a los procesos de recuperación y tratamiento.
La compañía presentó los resultados preliminares de su primer programa de pruebas metalúrgicas, realizado sobre material proveniente de Mars, Saturn y Jupiter, tres de las principales zonas mineralizadas identificadas hasta el momento en el proyecto sanjuanino.
La primera respuesta fue favorable. Mediante flotación se obtuvieron concentrados con leyes de entre 17,6% y 27,8% de cobre, mientras las recuperaciones del metal se ubicaron entre 92% y 94,2%. El comportamiento de los metales preciosos también fue significativo: las recuperaciones de oro oscilaron entre 61,1% y 87,1% y las de plata, entre 80,2% y 88,3%.
Después de una segunda etapa de tratamiento, los concentrados limpios alcanzaron leyes de entre 23,4% y 39,4% de cobre, acompañadas por contenidos de oro de entre 9,5 y 43,7 gramos por tonelada. En plata, el concentrado correspondiente a Saturn llegó hasta 483 gramos por tonelada, mientras las recuperaciones de cobre continuaron dentro del rango de 92% a 94,2%.
El arsénico, uno de los puntos centrales de las pruebas
Uno de los aspectos técnicos que recibió especial atención fue la presencia de arsénico en los concentrados.
NGEx evaluó diferentes alternativas de tratamiento y reportó que el proceso denominado GlassLock consiguió remover más del 95% del arsénico, reduciendo simultáneamente alrededor de un 25% a 30% la masa del concentrado.
El resultado adquiere mayor importancia porque, según informó la compañía, durante ese tratamiento no se registraron pérdidas de cobre, oro ni plata.
Resolver el comportamiento del arsénico constituye una parte relevante del trabajo metalúrgico porque su presencia en los concentrados puede condicionar las alternativas posteriores de tratamiento. Los ensayos realizados hasta ahora empiezan a mostrar una vía técnica para reducirlo preservando los principales metales contenidos en el material.
Más de tres toneladas de material de Mars, Saturn y Jupiter
Para desarrollar el programa se seleccionaron 45 intersecciones continuas correspondientes a 19 perforaciones diamantinas, representativas de 1.229 metros de testigos.
A partir de ese material se prepararon tres muestras compuestas de Mars, Saturn y Jupiter, con un peso combinado superior a 3.200 kilogramos.
Las leyes de cabeza utilizadas en los ensayos reflejan además el carácter polimetálico de las zonas estudiadas.
La muestra de Mars presentó 4,16% de cobre, 5,38 g/t de oro y 36,8 g/t de plata. Saturn registró 3,85% de cobre, 3,50 g/t de oro y 57,1 g/t de plata, mientras Jupiter alcanzó 2,51% de cobre, 1,78 g/t de oro y 60,6 g/t de plata.
Las pruebas de flotación fueron realizadas por Base Metallurgical Laboratories, en Canadá, mientras que los trabajos destinados a evaluar alternativas para eliminar el arsénico estuvieron a cargo de Dundee Sustainable Technologies y SGS Canada.
Hacia un circuito de procesamiento relativamente sencillo
Otro resultado que NGEx destacó está relacionado con la posible configuración del proceso.
Las pruebas permitieron avanzar hacia un esquema de flotación secuencial relativamente sencillo. De acuerdo con la compañía, las características mineralógicas y el tamaño relativamente grueso del material hicieron posible obtener concentrados sin incorporar etapas de limpieza durante la primera fase de flotación.
Esta característica podría tener incidencia futura sobre la configuración del circuito de procesamiento y sus costos, aunque todavía será necesario completar considerablemente el trabajo metalúrgico antes de determinar un diseño definitivo.
NGEx también identificó una alternativa adicional: combinar el concentrado de cobre con un concentrado de pirita que contiene metales preciosos, para evaluar si es posible mejorar simultáneamente las leyes y recuperaciones.
Un resultado inicial que todavía deberá escalarse
La propia compañía advierte que los resultados corresponden a una etapa preliminar.
Los próximos trabajos deberán estudiar la variabilidad de la mineralización, optimizar las condiciones del proceso y llevar los ensayos a una escala mayor antes de establecer el esquema de procesamiento que eventualmente podría utilizar Lunahuasi.
Además, las pruebas realizadas hasta ahora se concentraron en mineralización de vetas de alta sulfuración. Las próximas etapas incorporarán material procedente de las vetas de oro de alta ley y de mineralización tipo pórfido, que según NGEx no contiene minerales portadores de arsénico.
El avance metalúrgico llega después de una intensa campaña exploratoria durante 2026, en la que la compañía continuó ampliando la información disponible sobre Jupiter, Saturn y otras zonas del proyecto.
Lunahuasi pertenece en un 100% a NGEx Minerals y forma parte del distrito Vicuña, en la frontera argentino-chilena, donde se encuentran también Josemaría, Filo del Sol y, del lado chileno, la mina Caserones.
Después de sucesivas campañas destinadas a conocer la extensión y las leyes de la mineralización, Lunahuasi empieza así a incorporar una nueva dimensión a su evaluación: demostrar cómo recuperar los metales contenidos en ella. Los primeros resultados son favorables, pero serán las pruebas de variabilidad, optimización y escalamiento las que deberán determinar si ese comportamiento puede mantenerse a medida que el proyecto avance hacia estudios técnicos de mayor definición.