El gigante minero Rio Tinto ha dado un paso decisivo para consolidar su liderazgo en la industria del litio, tras la aprobación de los accionistas de Arcadium Lithium para vender la empresa por 6.700 millones de dólares. Este acuerdo posicionará a Rio Tinto como el tercer mayor productor mundial de litio, detrás de Albemarle y SQM, y le otorgará acceso a importantes operaciones en Argentina, Australia, Canadá y Estados Unidos.
En Argentina, la adquisición incluye los proyectos Fénix y Sal de Vida en Catamarca, así como Caucharí y Olaroz en Jujuy, además de reforzar su inversión en el proyecto Rincón en Salta, donde recientemente anunció 2.500 millones de dólares para construir una planta de carbonato de litio. Esta transacción subraya el compromiso de Rio Tinto con la transición energética, ya que el litio es un componente clave para las baterías de vehículos eléctricos y almacenamiento de energía renovable.
El impacto en Argentina es significativo, ya que las operaciones mineras de Arcadium y Rio Tinto contribuyen al desarrollo económico regional mediante la generación de empleos y la transferencia tecnológica. Además, la adquisición refuerza la relevancia de Argentina como un actor global en la cadena de suministro de litio.