Perú redobló su estrategia internacional para consolidarse como uno de los actores más relevantes de América Latina en materia de minerales críticos y seguridad energética. Durante una serie de reuniones en Washington, el ministro de Energía y Minas, Waldir Ayasta, mantuvo encuentros con representantes del gobierno estadounidense, organismos multilaterales y centros de análisis estratégico con el objetivo de atraer inversiones y fortalecer la cooperación regional.
La agenda incluyó participación en el foro “Promoción de la seguridad energética y la integración económica en las Américas”, organizado por el Departamento de Energía de Estados Unidos, además de reuniones con autoridades del Banco Interamericano de Desarrollo, la Organización de Estados Americanos y la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional (DFC).
Uno de los ejes centrales fue posicionar a Perú como proveedor confiable de minerales críticos en un contexto donde las principales economías del mundo buscan diversificar cadenas de suministro para reducir dependencias geopolíticas. El país cuenta con una de las carteras mineras más importantes de la región y aparece cada vez más vinculado a las discusiones globales sobre transición energética.
Las conversaciones también abordaron financiamiento para infraestructura, desarrollo de cadenas de valor y proyectos asociados a sostenibilidad minera. La participación del BID y del Banco Mundial refleja además que la competencia internacional por minerales estratégicos ya no involucra solamente a las empresas, sino también a gobiernos y organismos multilaterales que buscan asegurar acceso a recursos clave para las próximas décadas.
La gira deja una señal clara: Perú quiere ocupar un lugar central dentro del nuevo mapa global de minerales críticos. Y en un escenario donde cobre, litio y seguridad energética se vuelven prioridades geopolíticas, la capacidad de atraer inversión y construir alianzas internacionales será tan importante como la riqueza mineral disponible bajo tierra.