La exploración de minerales críticos continúa ganando impulso en Argentina y uno de los proyectos que comienza a captar la atención del sector es Huemul, ubicado en el departamento mendocino de Malargüe. La canadiense Jaguar Uranium Corp. dio a conocer los primeros resultados de su campaña de muestreo de superficie y confirmó valores alentadores de uranio, cobre, plata y vanadio, consolidando el interés sobre un distrito con una larga historia minera y un importante potencial para nuevos descubrimientos.
Durante dos semanas de trabajos de campo, la compañía desarrolló un programa de exploración que incluyó la recolección de 200 muestras distribuidas en ocho áreas objetivo del proyecto. Los análisis preliminares revelaron leyes de uranio y cobre que, en algunos casos, superaron el límite máximo de detección analítica de 25.000 partes por millón (ppm), mientras que también se registraron valores de hasta 708 gramos por tonelada de plata y 1,27% de vanadio, resultados que refuerzan el carácter polimetálico del sistema mineralizado.
Uno de los hallazgos más relevantes de la campaña fue la identificación de una posible tendencia cuprífera de aproximadamente cuatro kilómetros en el sector Uryco/Rosa. Esta estructura coincide con información obtenida en estudios históricos y abre nuevas perspectivas para ampliar la exploración dentro de un distrito que abarca más de 27.000 hectáreas. Para la compañía, la continuidad de esta mineralización representa uno de los principales objetivos de las próximas campañas de trabajo.
El proyecto Huemul posee además un fuerte valor histórico para la minería argentina. Allí funcionó la primera mina de uranio productiva del país, operada por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) entre 1955 y 1975. Durante ese período se procesaron alrededor de 130.000 toneladas de mineral, con contenidos promedio de uranio, cobre y vanadio que convirtieron al distrito en uno de los principales antecedentes del desarrollo nuclear argentino. Esa historia aporta información geológica de enorme valor para orientar la exploración actual y comprender mejor el comportamiento del sistema mineralizado.
Otro aspecto destacado de esta campaña fue el trabajo realizado sobre las antiguas escombreras de la mina. Por primera vez, Jaguar Uranium efectuó un muestreo sistemático de estos materiales, obteniendo resultados que validan las descripciones históricas del yacimiento y aportan nuevos datos para diseñar las futuras perforaciones. Si bien la empresa aclaró que los resultados corresponden a una etapa preliminar de exploración y que aún no permiten definir recursos minerales, la información obtenida servirá para planificar una campaña de perforación mucho más precisa.
El contexto internacional también juega a favor de este tipo de proyectos. El renovado interés por la energía nuclear como fuente de generación eléctrica libre de emisiones volvió a impulsar la demanda de uranio, mientras que minerales como el cobre y el vanadio son considerados estratégicos para la transición energética, el almacenamiento de energía y diversas aplicaciones industriales. La combinación de estos metales dentro de un mismo distrito convierte a Huemul en un activo con características poco frecuentes dentro del panorama exploratorio argentino.
Más allá de los resultados obtenidos en esta primera campaña, Huemul comienza a posicionarse como uno de los proyectos más interesantes dentro del resurgimiento de la exploración de uranio en Argentina. La combinación de antecedentes históricos, nuevos datos geológicos y un escenario internacional cada vez más favorable para los minerales críticos crea un contexto alentador para las próximas etapas del proyecto. El desafío ahora será confirmar ese potencial mediante perforaciones que permitan dimensionar la continuidad y el valor económico de un distrito que busca recuperar un lugar destacado en la minería nacional.