A casi siete meses de iniciado el proceso, ninguno de los siete proyectos mineros que aplicaron al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) ha recibido aprobación. La lista incluye iniciativas de litio, oro y cobre que totalizan inversiones por miles de millones de dólares.
Entre los casos destacados figuran:
Hombre Muerto Oeste (Galan Lithium) – US$ 228 millones
Sal de Oro (Posco Argentina) – más de US$ 1.000 millones
Gualcamayo (Minas Argentinas/Yamana Gold) – US$ 1.000 millones
Los Azules (McEwen Copper) – US$ 2.700 millones
Rincón Litio y Sal de Vida (Río Tinto) – US$ 3.300 millones
Mariana (Ganfeng Lithium) – US$ 980 millones
Pese a que el reglamento del RIGI establece un plazo de 45 días hábiles para expedirse, el artículo 54 permite suspenderlo ante pedidos de información adicional. Según fuentes del sector, el Gobierno no cuenta con personal calificado ni capacidad operativa para evaluar proyectos tan complejos en tiempo y forma.
La mayoría de las solicitudes provienen de empresas de litio, debido a sus ciclos de desarrollo más cortos y menores barreras regulatorias. En contraste, proyectos metalíferos —como Josemaría o Filo del Sol— avanzan más lento por su escala, complejidad y dificultades logísticas.
Desde el sector privado advierten que, aunque el RIGI representa un avance clave, no resuelve los desafíos estructurales para desarrollar minería a gran escala en Argentina, como infraestructura deficiente, inestabilidad regulatoria y cuellos de botella administrativos.
Fuente: Latinmining con informacion de Econojournal